Derivado de la reforma constitucional en materia de telecomunicaciones, así como en el marco del Día Internacional de Datos Abiertos, en el que por cierto, México tiene el liderazgo de la presidencia de la Alianza para el Gobierno Abierto, se publicó el Decreto por el que se establece la regulación en materia de Datos Abiertos.

En el artículo Décimo Cuarto transitorio de dicho Decreto, se establece: “el Ejecutivo Federal tendrá a su cargo la política de inclusión digital universal, en la que se preverán los objetivos y metas en materia de infraestructura, accesibilidad y conectividad, tecnologías de la información y comunicación, y habilidades digitales, así como los programas de gobierno digital, gobierno y de datos abiertos”.

Esta acción del Ejecutivo es relevante al establecer los criterios con los que las dependencias del gobierno federal tienen que implementar dicha política. Sin embargo, esta acción representa solo una parte de los pendientes que se requieren para implementar un verdadero sistema nacional de transparencia.

Los pendientes tienen que ver con la aprobación de dos iniciativas que se encuentran en comisiones: la que expide la Ley General de Transparencia y Acceso a la Información Pública, así como la que expide la Ley Federal de Transparencia y Acceso a la Información Pública que fueron presentadas en conjunto, por los grupos parlamentarios.

En ese sentido, parece que los acuerdos entre los grupos parlamentarios están entrando en un terreno árido, ya que el IFAI envió un documento denominado “Diez puntos relevantes a considerar en la Ley General de Transparencia y Acceso a la Información Pública” al Senado de la República, en el que hace hincapié sobre algunos de los conceptos que habían sido integrados en la propuesta original.

Cabe mencionar que los pendientes no sólo tienen que ver con el contenido normativo, sino con el plazo establecido en el decreto en materia de transparencia, publicado el 7 de febrero de 2014.

Me parece que la falta de voluntad política por parte de los legisladores está generando un ambiente con tintes de simulación en el tema y está derivando en un impacto negativo en la percepción ciudadana. Espero que el acuerdo prevalezca al interior del Senado de la República.