Los ciudadanos debemos exigir un mejor desempeño de nuestro legisladores, debemos cambiar la dinámica en la que el legislador trabaja con una escasa rendición de cuentas y el ciudadano es un actor ajeno. El primer paso es evaluar.

El Borde Score es una herramienta creada por Borde Político A.C. con el objetivo de evaluar el trabajo de nuestros representantes en el Congreso de la Unión, el Congreso de Jalisco, la Asamblea Legislativa de la Ciudad de México y el Congreso de Puebla. Buscamos establecer una calificación ciudadana.

La primera entrega de resultados de esta herramienta se compone por la calificación de legisladores ordenada por entidad federativa, los resultados fueron publicados recientemente en diversos medios de comunicación. Esperábamos todo tipo de reacciones sin embargo una columna nos pareció muy peculiar. El texto lleva por titulo “¿Evalúa o desprestigia Borde Político?”, escrito por Angélica Villa Enciso, líder antorchista en Puebla.

Aquí algunas precisiones.

¿Evaluación cuantitativa vs evaluación cuantitativa? Honestamente hacemos nuestro trabajo con lo que tenemos a la mano. El Borde Score mide factores cuantitativos como votaciones, iniciativas, puntos de acuerdo y cargos en comisiones, únicamente la información que se encuentra disponible en las páginas oficiales del Congreso de la Unión y los Congresos Locales. Para nosotros eso no es suficiente; tomamos en cuenta el trabajo político para cada iniciativa o punto de acuerdo, las menciones en medios de comunicación y consideramos la declaración 3 de 3 como una muestra de transparencia ante ciudadanos.

Evaluamos con los datos a los que tenemos acceso. Buscamos hacer una medición precisa, transparente, manejable, entendible pero con datos públicos y sólo sobre facultades oficiales.

No hay forma de saber el número de “obras gestionadas” por un diputado o diputada federal. La Cámara de Diputados puede actuar únicamente de dos formas en materia de presupuesto, la primera es mediante la aprobación del Presupuesto de Egresos de la Federación en el que se establece un anexo con montos claros y que los legisladores no pueden ejercer; la segunda es mediante un punto de acuerdo que exhorta a las autoridades competentes a ejercer el presupuesto ya aprobado. En ambos casos no hay (no debe haber) un trato directo con recursos.

Que la ley generalmente no se respete no es un pretexto para no cumplirla, mucho menos si es de legisladores de quienes estamos hablando. Dejemos algo claro, cuando un senador o diputado federal gestiona recursos de manera directa solo se puede llamar corrupción.

Todo funcionario público solo puede hacer lo que la ley le faculta, nada más, nada menos, eso es el Estado de Derecho; solo así podemos asegurar que el Estado no viole unas leyes para hacer cumplir otras, si las cosas fueran así el gobierno funcionaría bajo la voluntad de las autoridades, dejando siempre a los ciudadanos a la deriva. A cada quien lo que le toca, a las y los diputados federales les toca legislar no gestionar recursos.

Las reflexiones, críticas y esfuerzos deben ir encaminados a mejorar el trabajo de nuestros representantes no sólo para elogiarlo. El golpeteo político no es opción y no ayuda a nadie.

La metodología implementada para crear el Borde Score puede no ser perfecta, eso es totalmente cierto, sin embargo es el punto menos importante para debatir. Las críticas, el trabajo con otras organizaciones y la colaboración directa con los órganos legislativos en México debe estar encaminada a mejorar, no sólo se trata de hacerlo bien o mal, o de señalar una probable falla, se trata de crear sinergias como ciudadanos para asumirnos como contrapeso en el Poder Legislativo.

Gibran Chávez