Es de destacar el significado del tema en materia de transparencia que se está construyendo en el Senado, no sólo por los  acuerdos alcanzados sino por la importancia que se le está otorgando en la agenda parlamentaria.

La presentación de la iniciativa por la que se expide la Ley General de Transparencia y Acceso a la Información Pública, así como la que expide la Ley Federal de Transparencia y Acceso a la Información Pública resulta un gran avance.

Sin embargo, la relevancia que tiene la aprobación de un dictamen relacionado con la adición de diversas disposiciones a la Ley Orgánica del Congreso General indica que el procedimiento legislativo no sólo tiene que ver con la modificación y armonización normativa, sino también con implementar los lineamientos que tengan como fundamento la democracia sustantiva aplicada a los nuevos sujetos obligados.

El propósito de la iniciativa que se integra en el dictamen es establecer una comisión bicamaral con el fin de que se diseñen las mejores prácticas que garanticen a los ciudadanos el acceso a la información del Congreso, con un motivo muy interesante: “como el poder legislativo tiene una configuración bicamaral, debe encontrar uniformidad en sus procesos para producir información parlamentaria, conservarla y publicarla mediante las mejores prácticas de transparencia proactiva y con procesos archivísticos modernos y especializados, puesto que las diferencias en los procesos de ambas Cámaras pueden producir opacidad y falta de garantía del derecho de acceso a la información.

Bajo este argumento, en las consideraciones del dictamen se resuelve un aspecto que profundiza no solo en la relación política de ambas cámaras sino en la relación política al interior de las mismas mediante la siguiente consideración: “la extensión a los sujetos obligados representa un avance significativo ya que áreas que se mantenían opacas se abren al escrutinio de la sociedad. Entre uno de esos sujetos obligados está el Congreso y sus cámaras. Y dentro de estas están sus órganos parlamentarios como son los grupos parlamentarios y los fideicomisos que estos lleguen a establecer”.

Esta adición sin duda va a ser de gran trascendencia para la dinámica parlamentaria al abrir la posibilidad de que los grupos parlamentarios como órganos, que por ser parte de una institución que es considerada sujeto obligado, deben integrarse en la regulación de los procedimientos de transparencia.