Desde hace más de dos años por morbo, curiosidad o simple aburrimiento empecé a seguir a los creadores de los trending topics de odio. Si, esos trending topics compuestos para provocar a las buenas conciencias.

Me dedique a observar como se organizaban estos grupos de trolls autodenominados “legión Holk” y “legión del odio” .

Siempre hay un líder que mantiene el orden en estos grupitos, especialmente conformados por adolescentes con ganas de pertenecer. Al principio pensaba que solo eran provocadores, troles, y niños con poca aceptación en la realidad y que utilizaban twitter para no sentirse tan solos.

Después me di cuenta que no era del todo cierto.

Estos grupos tienen líderes que cobran. Esto lo digo por que no solo proponían hashtags de odio, también posicionaron  a políticos en momentos de campaña electoral.

Cuando fue la campaña de Murat en Oaxaca, estos grupos organizados lograron hacer el trending topic de “OaxacaconMurat” .

Los líderes orquestaban la estrategia y los seguidores de estos trolls a sueldo solo seguían las instrucciones.

Pensé que esto se quedaba solo en politiquería barata , pero paso lo de Monterrey. No podemos decir a ciencia cierta que la legión Holk tuvo algo que ver pero si podemos afirmar que se alegraron por el intento de masacre.

¿Qué nos dice todo esto?

Las redes sociales han abierto muchas puertas y nos enseñan que somos un pueblo con nula cultura cívica o que poco a poco ha ido pereciendo.

Que las redes nos dieron el derecho a opinar de todo y algo transformaron en nuestra psique que ahora creemos que nuestra opinión es meritoria de ser escuchada aunque seamos unos idiotas.

Solo basta leer las secciones de comentarios de cualquier articulista mínimamente famoso para darse cuenta de la ignorancia política y el odio que cargan muchos de los usuarios de las redes.En lo personal a mi me orilló a pensar que lo que hace falta como siempre es una transformación en nuestro sistema educativo. Es claro que el contenido de nuestra educación no corresponde con la realidad inmediata que vivimos, y estamos sufriendo las consecuencias del abandono a la educación pública.

Oigan, pero la educación privada tampoco es la panacea. Basta con escuchar al presidente para darse cuenta que muchos pagan pero pocos estudian.

Vale la pena sumergirse en las cavernas de las redes para entender que sí hay algo muy podrido y puede salir a la superficie real. Para mi, esto es un síntoma de enfermedad social y más nos vale tomar nota.

Le hemos perdido respeto a la palabra y nos compete a todos devolverle la dignidad.

Rodrigo Cordera

@Rocordera